En el corazón del Alto Valle de la Provincia de Río Negro se ubica una ciudad tan prominente como respetuosa de sus raíces: General Roca. En continua pujanza, siempre con la vista en el futuro y soñando con su expansión y modernización, esta ciudad nada tiene que envidiar a los grandes polos urbanos del resto del País.
Gestada en plena Campaña del Desierto y de la mano del general Julio Argentino Roca, quien deseara expandir los límites de ocupación urbana y territorial tan hacia el sur como les fuese posible, la cuidad de General Roca nació hacia el año 1879 como un paraje conocido como Fisque Menuco. Tras cinco años de ocupación militar, se propuso la creación de una red hídrica que alimentara las chacras y cultivos de la zona, las que hasta la actualidad son un paisaje que marca la combinación entre las tradiciones y la modernidad. Así, se creó un canal de riego que salía del río Neuquén y distribuía sus aguas por el territorio, cavado con el esfuerzo de soldados, indigenas y presidiarios, lo que le valió el reconocimiento como “el canal de los milicos”. Aún hoy un canal de riego de abundante caudal recorre la ciudad como una espina dorsal, deleitando a los visitantes con sus calmos sonidos y facilitando tanto cultivos como limpieza en los más aislados rincones de esta ciudad.
Con el paso del tiempo, la llegada de una gran cantidad de inmigrantes, y
las devastaciones climáticas en ciudades vecinas, la ciudad de General
Roca fue refugio y zona de asentamiento de un gran caudal de nuevos
pobladores, lo que propulsó su crecimiento y desarrollo durante la
primera mitad del siglo XIX. La llegada de la red ferroviaria también
posibilitó el aumento poblacional, aunque hizo su más importante aporte
en el comercio local hacia las provincias aledañas y remotas.
Quizás la característica histórica más remarcada de la ciudad de General
Roca sea su testimonio educativo y cultural, el que perdura hasta la
actualidad. Desde la fundación del Diario Río Negro en su seño, el
periódico más preponderante de la Patagonia y que continúa en vigencia,
hasta la fundación de la Biblioteca popular Julio Argentino Roca en
1936, o la apertura del Colegio Nacional de Enseñanza Secundaria en 1942
e incluso el Museo Regional Lorenzo Vintter en 1949 junto a la creación
de la Casa de la Cultura en 1972, la ciudad de General Roca se ha
desenvuelto en la historia argentina como un verdadero polo artístico y
cultural, de notable importancia para el desarrollo del país.
Así, el turista y el visitante de la región pueden gozar de experiencias
culturales a cualquier hora del día, recorriendo las múltiples
exposiciones, museos y muestras que dan testimonio del movimiento
artístico y literario de la ciudad.
Pero General Roca es mucho más que eso. También es vanguardia,
modernidad y diversión. La noche roquense brilla en sus fiestas, pubs,
confiterías, discotecas y eventos al aire libre en diversas épocas del
año, tales como los festejos de aniversario, la Fiesta Manzana anual, la
Fiesta de los Estudiantes, o en cualquiera de sus cafés y confiterías.
Para los visitantes adultos, la diversión suele comenzar por unos
momentos (o, por qué no, toda una velada) en el Casino Crown, donde se
puede satisfacer la sed de apuestas y riesgo. En actividades más
tranquilas, las familias pueden optar por recorrer la ciudad luego de
una función en el Cine Paradiso, dejándose atrapar por la magia del arte
en este moderno complejo que conserva su sabor a sala de barrio.
Claro que, por otro lado, el turismo rural es una de las actividades
predilectas por las que optan los viajeros visitantes de la ciudad. Con
una gran diversidad de chacras, bodegas, granjas y establecimientos que
reciben a los turistas, la ciudad de General Roca se abre como una
experiencia de aprendizaje y deleite constantes.
Uno de los recorridos de mayor atractivo es el de la Ruta del Vino y la
Manzana, que aprovecha su virtud como gran exportador de frutas de
pepitas de gran calidad, tales como sus peras y manzanas, y ha sabido
crear de ellas no sólo una industria, sino también un elemento de
aprovechamiento turístico, acondicionando senderos y alojamientos, y
brindando información y degustaciones de productos de altísima calidad
en sus Galpones, Empresas y en la Bodegas más australes del mundo.
Sus bellos paisajes y la conformación de sus suelos son sitio especial
para la práctica de deportes y actividades de esparcimiento al aire
libre, tales como paseos en caminatas o en bicicleta, trekking diurno y
nocturno, safaris fotográficos, avistamiento de aves, o bien para
establecer campamentos y pernoctar bajo su cielo poblado de estrellas en
su Valle de la luna que, por su coloración, podría ser mejor comparado
con Marte, zona especialmente visitada por los amantes de los
dinosaurios de la Patagonia, cuyos restos aún pueden ser apreciados en
la localidad de El Cuy de General Roca.
Claro que también hay lugar para los más aventureros, ya que la vastedad
de sus tierras es de especial conformación para la práctica de
parapente, mountain-biking o ciclismo de montaña, rappel, e incluso para
el disfrute de la pesca o de ciertos deportes náuticos como el remo, el
esquí acuático o simplemente el disfrute de bañarse en tranquilas aguas
en zonas como el Área Recreativa Isla 32.
El automovilismo hace su aparición en forma anual en la ciudad de
General Roca, en la ya tradicional “Vuelta de la Manzana”, el evento
automovilístico de rally organizado por la Asociación de Volantes de
General Roca que ya ha cumplido 38 repeticiones, y ahora va a por la
número 39. Este evento, en conjunto con el Top Race V6 y el Top Race
Junior en el que compiten autos especialmente diseñados para el evento,
atraen año tras año a los amantes de la velocidad y de la competición
motorizada.
Como puede ver, General Roca es más que una ciudad moderna y actual:
puede ser un destino vacacional de puro relax, o un punto de visita para
el deleite familiar o la diversión joven. Ese es precisamente su
encanto: saber dar la bienvenida a cualquier tipo de turista, viajero o
visitante, y hacerle experimentar el saber de lo tradicional, el furor
de lo moderno, y la siempre cálida recepción patagónica en cualquier
momento del año.
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